musica

La evolución del formato musical y su efecto en el consumo

Este contenido aún no se ha verificado. Ayúdanos a mejorarlo ingresando a tu cuenta y editándolo. Si crees que aún no es suficiente, coméntalo con la comunidad en la opción de conversación de la plataforma. Si crees que este artículo debe eliminarse, por favor escribe a [email protected]


1. Música antes de la grabación

El reproductor de discos o fonógrafo se inventó hasta la década de 1880 y antes de eso escuchar música no era tan accesible como lo es ahora. Actualmente, es posible escuchar música en casi cualquier lado a través de computadoras, teléfonos inteligentes y estéreos de automóviles. Escuchar música antes de que existiera forma de grabarla era una experiencia fugaz y temporal [1]⁠. Es probable que por ésto los artistas y/o compositores escribían obras largas ya que tenían pocas oportunidades de poder mostrarlas al público. Serían contadas las veces que sus obras fueran escuchadas y tenía sentido que los compositores de esa época quisieran aprovechar cada una de esas ocasiones. La música se difundía a través de partituras y para poder escucharla era necesario encontrar, contratar o ser músico para poder tocarla. Las orquestas eran grandes, pero con el tiempo, se empezaron a escribir obras para menos instrumentos como la música de cámara que estaba pensada para ser ejecutada por pocos instrumentistas y en espacios reducidos.


Frederick the Great toca la flauta en su palacio en Sanssouci con Franz Benda y Carl Philipp Emanuel Bach; pintura por Adolph Menzel (1850-52) (Wikipedia)

El piano era de los instrumentos más populares ya que tenía las características para que se pudieran interpretar piezas para distintos instrumentos. Las transcripciones de piano eran populares pero otra dificultad era que siempre había que encontrar a alguien que pudiera leer las partituras y tocarlas. Los grupos pequeños como tríos y cuartetos también interpretaban la música popular. Muchas personas aprendieron a cantar o tocar instrumentos musicales en esas épocas, y pudieron participar en grupos de aficionados. Además, habían músicos de calle que utilizaban instrumentos más pequeños como liras, mandolinas y armónicas. Los músicos a menudo cantaban y tocaban en bares, restaurantes y otros lugares. Muchos bares tenían pianistas. Hasta cerca de mediados del siglo XIX en los Estados Unidos, las orquestas sinfónicas eran populares y daban conciertos semanalmente en los parques de la ciudad.

Escena rococó (Wikipedia)

2. El fonógrafo

El fonógrafo revolucionó la forma en la escuchamos música. El invento tuvo un impacto importante no solo en la forma en la que se escuchaba la música, si no como se producía y creaba. El impulso de los fonógrafos, no fue resultado de una persona o de un grupo, más bien, durante el siglo XIX todo un movimiento de inversionistas, estafadores, músicos, entre otros que entendieron el potencial del fonógrafo fueron quien de alguna manera hicieron que se propagara la idea de escuchar audio grabado Los inventores en el sigo XIX eran parecidos a los emprendedores en de la actualidad [1]⁠. La introducción del fonógrafo no solo cambio la forma en la que se escuchaba la música si no de como se creaba también. Los límites de la tecnología determinaría la forma en la que se escribía y producía la música [2]⁠.

Thomas Alva Edisón y su fonógrafo (Wikipedia)

Las limitaciones físicas del fonógrafo solo permitía grabaciones cortas de 3 a 4 minutos como máximo. Indudablemente, las composiciones musicales pasaron de ser obras largas a obras cada vez más cortas que podían ser reproducidas en los fonógrafos. Además, quienes escuchaban la música ahora tenían la oportunidad de escuchar una pieza una y otra vez. Lo anterior permitía a los compositores un poco de flexibilidad ya que no estaban obligados a presentar toda su obra en un evento en vivo [1]. Además, las técnicas de grabación solo permitía grabar audio de frecuencias de 25 a 2500Hz. Algunos instrumentos como el contrabajo que producen frecuencias graves y de un volumen moderado no eran fáciles de grabar. Esto provocó que muchos músicos empezaran a aprender a tocar instrumentos de mayor volumen y frecuencias medias como los instrumentos de viento metálicos. También, no había forma de controlar los volúmenes de los fonógrafos. Para finales del siglo XX, el fonógrafo se había convertido el medio más utilizado para reproducir y escuchar música. [3]⁠.

Los conciertos y la música en vivo seguía siendo parte importante de como se consumía la música, especialmente al principio cuando no era tan accesible ni para los músicos ni para los consumidores esta tecnología, pero era un hecho que la música empezaba a encaminarse a convertirse de un evento público a un evento privado e íntimo [2]⁠.

Publicidad para Grafonola del Columbia. Tomada del Ladies’ Home Journal, Julio, 1919. (Wikipedia)

3. La radio y la amplificación eléctrica

El gramófono y fonógrafo dependían de mecanismos complicados y de la acústica para poder amplificar y controlar el sonido. Los aparatos de reproducción eran estorbosos y delicados pero los avances en la eléctrica y electrónica permitieron amplificar no solo la señal de reproducción sin lo la señal de grabación. Esto generó una mutación en el gramófono y fonógrafo. Las señales de grabación amplificadas permitieron el uso de otro tipo de instrumentos y un rango de captación de sonidos mucho más amplio. De la misma manera, permitió un mayor volumen de reproducción y eventualmente la transmisión del sonido a través de la radio [3]⁠. Gracias a la amplificación, los timbres de la voz masculina pudo ser grabado con mayor precisión lo que en gran medida ayudo al auge de los “crooners” y el uso de instrumentos amplificados como la guitarra y el bajo eléctrico [1]⁠. Una vez más, la tecnología determino gran parte de como se producía, difundía y consumía la música.

Portada de Radio Stars 1935 (Wikipedia)

El fonógrafo introdujo la música a los hogares de algunas personas, pero la radio la difundió de manera masiva. Nacieron las primeras estrellas de la radio y los primeros contratos de publicidad [1], [3]⁠. En 1927 se introdujo al mercado la primera máquina reproductora de discos que operaba con monedas. Durante esta etapa, los cilindros que se utilizaban en las pianolas y en algunos tipos de fonógrafos fueron reemplazados poco a poco por discos redondos cubiertos con una cera y que fueron evolucionando hasta de compuestos del vinilo que permitieron aumentar la cantidad de música grabada, la calidad de la reproducción y la industrialización de la producción de discos. La música gracias a los avances de la tecnología se estaba transformando en una industria muy rentable que dominaban empresas como RCA, General Electric, Bell Industires y Edison [1]⁠


Publicidad para un radio RCA de 1941 (Wikipedia)

4. La grabadora magnética

Ya había acceso a todo tipo de música y de manera barata. La radio la difundía y creaba íconos de música popular universales. La música ya era muy accesible, pero aún era dependiente de aparatos relativamente grandes y bocinas que requería de espacios públicos. La música quizá era grabada, quizá ya se podía tocar desde casa y en cualquier momento pero al reproducirse a través de sistemas de audio era aún en gran medida un evento social. Sin embargo, las grabaciones en cintas magnéticas avanzó de tal manera, que ahora se podía grabar y reproducir en aparatos mucho más pequeños dando la posibilidad. Los casetes hicieron que la música fuera portátil. Nuevamente la tecnología cambiaría la forma en la cual se producía, distribuía y consumía la música. La grabadora magnética permitió que los músicos experimentaran con grabaciones en varias pistas lo cual abrió nuevas posibilidades de producción en el estudio. En muy poco tiempo la producción de la música se volvió una ciencia muy sofisticada. Además, permitió que la producción musical se volviera una parte integral de la producción cinematográfica. El audio de una película ahora podía ser grabada y reproducida en la misma cinta donde venía el video [3]⁠⁠.

Grabadora de cintas japonesa (Wikipedia)

La introducción al mercado del Walkman de Sony, cambio por completo la forma en la que escuchamos la música. Se volvió algo personal e individual. Los amantes de la música estaban enamorados con la posibilidad de musicalizar básicamente cualquier momento de su vida cotidiana [2]⁠. Además, la posibilidad de grabar en casa fue el principio de una etapa de crecimiento de la música como industria. La piratería se volvió algo que todo mundo podía hacer. Todo mundo podía grabar conciertos, canciones en la radio y/o duplicar casetes y discos de sus amigos. Los casetes eran mucho más prácticos que los discos. Poco a poco los discos fueron desplazados por la cinta magnética y el casete.

Casete grabado publicidad de grabadoras Technics

5. La era digital

La transición del consumo material al consumo virtual digital ha transformado muchas industrias, pero quizá a ninguna más que a la industria de la música. La forma en la que consumimos cotidianamente la música ha sido transformada radicalmente en menos de 30 años. Durante la primer mitad de la década de los 1990 los ingresos por la venta de discos compactos llegaba a cifras estratosféricas. La venta de discos en los 90s era tan rentable que para muchos críticos de la industria el enfoque había pasado de la producción de música a la venta de discos. Es decir, al menos en el pop, lo que importaba era la venta de discos y no la música. La producción y el consumo de discos de íconos fugaces de música pop, principalmente norteamericanos, rompía récords. Para poner las cosas en perspectiva, en 1994 el total de los 10 álbumes mas vendidos fue de 24,006,000 unidades mientras en el 2014 los diez discos más vendidos suman a penas 8,793,000 álbumes vendidos [4]⁠.

En 1990 tres jóvenes (John Fanning, Shawn Fanning y Sean Parker) desarrollaron una plataforma para compartir música digitalizada libremente: Napster. Actualmente, esto no nos parece tan sorprendente pero en 1990 la idea de intercambiar colecciones de música digital a través del Internet revolucionó la industria. En su mejor momento Napster logró tener más de 80 millones de usuarios y tuvo que ser regulado en muchas redes de Estados Unidos por la cantidad de tráfico que generaban sus usuarios. Después de operar un poco más de 10 años, la RIAA (Recording Industry Association of America) logró que Napster detuviera su operación para proteger los derechos de los artistas y las disqueras [5]⁠, pero el cambio a la industria estaba hecho y era irreversible.

Logotipo de The Pirate Bay


Portada de TIME con el fundador de Napster Shawn Fanning

Después de Napster surgieron un sin fin de plataformas para compartir todo tipo de archivos, pero principalmente música y video como: Kazaa, Demonoid, Kick Ass Torrents y The Pirate Bay1. El golpe a la industria es evidente, según el Global Music Report del 2017 de la IFPI (International Federation of the Phonographic Industry), en 1994 la industria musical logró ventas de 23.8 mil millones de dólares de productos físicos y en el 2014 solo vendió 6.4 mil millones de dólares y un total de 14.3 mil millones incluyendo productos digitales y ventas de derechos [6]⁠. El documental All Things Must Pass cuenta la historia de Tower Records que es un ejemplo claro del impacto que tuvo la era digital sobre la industria de la música.

Póster publicitario para el documental All Things Must Pass sobre la historia de Tower Records

Inicialmente, las canciones se compartían sueltas, si alguien quería conseguir un álbum completo de un artista tenía que descargar canción por canción. La calidad del audio no siempre era confiable y junto con la música se empezaron a transmitir virus. Pero poco a poco éstas pequeñas inconveniencias se fueron resolviendo. El desarrollo de torrents, archivos comprimidos y el mejoramiento del servicio de Internet permitieron a los usuarios cada vez compartir más música y en menos tiempo.

Muchos aficionados de la música celebraban la posibilidad de intercambiar libremente colecciones de discos pero a su vez marcó el inicio de la crisis de una industria que ya era criticada por producir música desechable2. Además, ya no era necesario ir a la tienda de discos para conseguir música, ahora era necesario una buena computadora y una buena conexión de Internet y con la llegada de los reproductores de mp3 ya podíamos cargar una colección entera en nuestro bolsillo. También la llegada de esta tecnología revivió muchos debates añejos sobre los derechos de autor y las comercialización de la información3. El objeto del disco se había vuelto obsoleto cambiando la vida cotidiana de millones de personas.

6. Música y la economía del acceso

La empresa Mbone4 transmitió varios conciertos, incluyendo uno de los Rolling Stones a través del Internet. Pero, Youtube probablemente fue la primer plataforma de streaming que se utilizó para transmitir música grabada. Han surgido una infinidad de plataformas como: Grooveshark, Deezer y Spotify que han nuevamente cambiado la forma del consumo musical cotidiano.

Pasaron más de 20 años para que la industria se empezara a recuperar de la digitalización de la música. Gracias a plataformas como Spotify y Deezer, el 2015 fue el primer año desde 1994 que la industria de la música presenció un aumento de ventas [7]⁠. Del 2016 al 2017 las utilidades generadas por plataformas de acceso incrementaron por más del 60% y el mayor crecimiento se generó en latinoamericano. El formato dominante sigue siendo digital, pero ya es muy distinto a los mp3. De hecho, los ingresos generados por venta de descarga de mp3 disminuyó más del 20%. México es el país que más utiliza las plataformas “streaming” (Youtube, Spotify, Deezer, entre otras) para consumir música. Según el IFPI, el 75% de los mexicanos ha pagado algún tipo de licencia para escuchar música en línea [6]⁠.

Para algunos teóricos como Jeremy Rifkin, en ésta nueva era de consumo el acceso sustituye cada vez más a la propiedad y el intercambio de bienes es reemplazado por una relación comercial a largo plazo [8]⁠. Plataformas como Spotify, Deezer, Youtube, Netflix y el sin fin de plataformas streaming de audio y video son empresas son un caso interesante de lo que Jeremy Rifkin llamó en el 2000 la era del acceso. El compact disc, el acetato, el DVD son objetos materiales que han sido reemplazados por una relación comercial que provee acceso a sus clientes a una librería digital de audio y video. El disco compacto, el acetato, el DVD son objetos materiales que han sido reemplazados por una relación comercial que provee acceso a sus clientes a una librería digital de audio y video.

7. La revancha de lo análogo y material

A pesar del auge del consumo virtual digital, el 2016 se vendieron más discos de vinilo desde hace 28 años. Para el 2015, las ventas de discos de vinilo habían aumentado el 32% según la RIAA, llegando a los $416 millones de dólares, suma que supera los ingresos por anuncios que genera Youtube [9]⁠⁠. El resurgimiento ha popularizado la actividad de “digging”, que es una palabra que se refiere a la actividad de salir a buscar discos. Las ventas de este tipo probablemente ni siquiera están contempladas en las estadísticas de la RIAA pero poco a poco se ha popularizado la compra/venta de discos en pequeños bazares y tiendas especializadas. En la CDMX hay múltiples tiendas nuevas y revitalizadas como: Retroactivo Records, Dedos Sucios, La Roma Records, Discos Mono, Discos Chowell, entre otras. El resurgimiento del vinilo, un artículo que ha pasado de ser un objeto práctico para escuchar música a un objeto que de cierta manera simboliza un afecto y apego al pasado [10]⁠ y que contradice la digitalización del consumo musical.

Comprando discos viejos (Wikipedia)

Frank Gossner quien se hizo famoso por coleccionar discos en África (Voodoo Funk, https://www.youtube.com/watch?v=iFMsVUpc66k)

 

Referencias
[1] M. Coleman, Playback: From the Victrola to MP3, 100 Years of Music, Machines, and Money. De Capo Press, 2009.

[2] R. A. Ryals, “The Evolution of Listening to Music : Recording HOME PHONOGRAPH RADIO WALKMAN DIGITAL”, 2003. [En línea]. Disponible en: http://iml.jou.ufl.edu/projects/Fall05/ryals/credits.html.

[3] Y. Mori, M. Kimizuka, T. Kamekawa, y Wikipedia, “History of Sound Recording”, 2011. [En línea]. Disponible en: https://en.wikipedia.org/wiki/History_of_sound_recording.

[4] J. Lynch, “1994 vs. 2014: Comparing the Top-Selling Albums”, 2014. [En línea]. Disponible en: https://www.billboard.com/articles/6259342/1994-vs-2014-top-selling-albums-comparison.

[5] M. Harris, “The History of Napster”, Lifewire, p. 1, 2017.

[6] IFPI, “Global music report 2017”, Int. Fed. Phonogr. Ind., pp. 1–44, 2017.

[7] IFPI, “Music Consumer Insight Report September 2017”, núm. September, 2017.

[8] J. Rifkin, “La era del acceso : la revolución de la nueva economía”, Paid. estado y Soc., p. 366 p., 2000.

[9] C. Morris, “Vinyl Record Sales At A 28 Year High”, Fortune, núm. April, pp. 18–20, 2016.

[10] P. Magaudda, “When materiality ‘bites back’: Digital music consumption practices in the age of dematerialization”, J. Consum. Cult., vol. 11, núm. 1, pp. 15–36, 2011.

Image information

  • TODO tags

      Is there a problem with this article? [Join] today to let people know and help build the news.
      • Compartir
        Compartir

      Suscríbete a nuestro boletín

      Para recibir noticias, alertas y actualizaciones

      WikiTribune Abrir Menú Cerrar Buscar Me gusta Regresar Siguiente Abrir Menú Cerrar Menú Play video RSS Feed Compartir en Facebook Compartir Twitter Compartir Reddit Síguenos en Instagram Síguenos en YouTube Conéctate con nosotros en LinkedIn Connect with us on Discord Envíanos un correo electrónico