España: La hora de recordar vergüenzas nunca es buena. Este año le toca al camarada Fraga

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Desde A Coruña – Galicia (España), para cualquiera que siga este espacio en texto, voz o vídeo desde cualquier lugar del mundo – Enero de 2019

En el pleno de ayer, y ni mucho menos por primera o segunda vez, los supervivientes represariados por el franquismo pidieron en el Escaño Ciudadano, ante el pleno municipal, algo tan simple como la retirada del titulo de «Hijo adoptivo de la ciudad» de A Coruña a Manuel Fraga Iribarne. Más perdió Franco con su montura y ya nadie llora en Ferrol, ex-Ferrol del caudillo, a Francisco ni a su caballo….

Es una competencia municipal, que nadie se atreva a negarlo, y si la negaran que el pueblo de A Coruña, sufridor cada año de los plácidos veraneos  del susodicho y los del dictador, precedidos de «encarcelamientos preventivos» se lo reclame a todos los partidos de la corporación que rechacen la moción o se laven las manos.

A Coruña, a 14 de enero de 2019

Parece que nunca es buen momento para la memoria histórica, pero vamos a pasito, con resistencias y reticencias, avanzando inexorablemente. Lo de Manuel Fraga, «El Camarada Fraga» para sus amiguetes y acólitos, es particularmente escandaloso por su posición en el poder en cargos de rango elevado desde tiempo temprano y hasta los últimos tiempos, pasando por horas en que se reprimió, escarneció y asesinó a civiles en las calles, los tribunales de orden publico y las comisarias…

Este es tan buen momento, tanto como cualquier otro, y de hecho llega con 40 años de retraso, de negación, lavado de cara y desvergüenza del Partido Popular, antes Alianza Popular, heredero del fascismo a título de demócrata, cuyos gestos ayer en el pleno rechazando con indiferencia o desdén de copias de la hoja con el texto de la intervención que se les pretendía entregar en mano, como al resto de los representantes políticos, son más veraces y elocuentes que su verborrea de lavado de cara mientras rechazan en cualquier ocasión desde la transición cualquier relación con los hechos, responsabilidad o pesar moral por 40 años de bárbara indignidad y cuarenta de prorrogas de los nudos bien atados del dictador al tiempo que, sin rubor ni reconocimiento de contradiccion, continuan alabando las grandes virtudes morales del lider, el movimiento y el “glorioso alzamiento” contra el orden constitucional republicano.

Sus méritos, si los hubiese «Don» Manuel, que todo el mundo tiene alguno, aunque no sean de carácter humanitario, no son bastantes para, además de reclamar por su propia ley y mano el olvido del estado, merecer mérito y honra pública, sus medallas o ser hijo adoptivo de ningún lugar de este país o lavar la sangre; bastante carga una aldea del Concello de Vilalba por serlo sin adopción, ni elección posible….

Tras ser partícipe, y por tanto corresponsable, de las decisiones del régimen franquista y sus bárbaros atentados contra los derechos humanos desde el poder del Estado y con todo su peso y fuerza represiva durante 40 años no merece mas que una muerte en la cama, rodeado de hijos y nietos, como no concedieron el y los suyos a otros, ni siquiera digno sepulcro.

La comunicación, leída ante el Pleno Municipal por Nicanor Acosta Alonso, en representación de los firmantes del manifiesto que pide la retirada del título de hijo adoptivo de A Coruña a Manuel Fraga Iribarne, dice literalmente así, cito:

«Sr. Alcalde:

Diríxome a esta dignísima Corporación en nome do colectivo de presos e presas políticas da dictadura e como Republicano de Honra de 2015, cando se cumplen 50 anos da concesión a Manuel Fraga pola Corporación da Coruña da distinción de «Fillo adoptivo». Somos persoas que coñecemos ben a represión durante corenta anos de dictadura e sabemos o papel que xogou o «Camarada Fraga», así era o tratamento entre os fascistas e asi era recollido no Boletín Oficial do Estado en 1961 cando Franco agradecía a Fraga os servizos prestados á dictadura.

Decía Julián Casanova, catedrático de Historia Contemporánea da Universidade de Zaragoza, no seu artigo «Impunidad y olvido: De Fraga a Vox», que no disco da biografía de Fraga hai dúas caras. Unha a cara A, que será difundida mañá, 15 de Xaneiro, cando cumple o sétimo aniversario do seu falecemento. Pero hai otra cara B, secuestrada ou silenciada, que queremos difundir.

O Manifesto NON QUEREMOS AO «CAMARADA FRAGA» COMO FILLO ADOPTIVO que fixemos público presas e presos políticos, é un acto de valentía e de defensa da dignidade das vítimas do franquismo porque nós non esquecemos e non podemos calar. Queremos difundir que Manuel Fraga foi durante case corenta anos un activo militante fascista ou franquista, desde a sua afiliación a Falanxe en 1937. José Manuel Carballedo Bonald, escritor e premio Cervantes 2012, manifestaba que “Fraga se convirtió en uno de los máximos secuaces de la camarilla de Franco y sus actuaciones represivas propiciaron durante años la falta de libertades y la persecución de disidentes. Fue en puridad un cómplice de algunos de los asesinatos llevados a cabo en la última década del franquismo”. E Jorge Semprún, escritor e ex-ministro do PSOE, definía así as súas responsabilidades políticas: “Fraga fue uno de los ministros que fusilaron a Grimau”.

Non podemos esquecer que, como ministro de Información e Turismo, e despois como Vicepresidente para Asuntos de Interior e Ministro de Gobernación, Fraga foi partícipe e cómplice de toda a política represiva que se aprobaba no Consello de Ministros: Fusilamentos, cárceres, campos de concentración, despedimentos, exilio, Tribunal de Orde Público (TOP), gráves violacións dos dereitos humanos, expedientes a xornalistas, peche de medios de comunicación e asesinatos de traballadores”.

No período de abril de 1968 ate abril de 1969, Fraga abriu 201 expedientes administrativos que, en aplicación da Ley de Prensa e Imprenta de 1966, culminaron en 118 sancións, entre elas seis multas a La Voz de Galicia. Alberto Miguez foi sancionado con 50.000 pesetas e condenado polo Tribunal de Orden Público (TOP) a seis meses de cárcere pola publicación en 1965 de “El pensamiento político de Castelao”.

Fraga é o ministro que calificaba como «piojosas» ás mulleres dos mineiros que eran rapadas no cuartel da Garda Civil, golpeadas, humilladas e paseadas polas rúas de Langreo. O ministro de “La calle es mia”. O ministro da violencia, que provocou o asasinato de cinco traballadores en Vitoria e de dúas persoas en Montejurra. O político que mantiña excelentes relacións cos fascistas e ditadores de todo o mundo, como Pinochet; que xustificou os crimes go GAL, calificando ese terrorismo de Estado como “Movimiento de Autodefensa”; que disculpaba aos golpistas do 23-F, manifestando que “estaban llenos de buena voluntad”.

Nunca manifestou arrepentimento, nin pediu perdón polos crimes do franquismo. Como servidor do franquismo, que sempre recoñeceu, non merece recoñecemento social.

CONFIAMOS EN QUE ESTA DIGNA CORPORACION TEÑA TOLERANCIA CERO CO FRANQUISMO E OS SEUS COLABORADORES, E QUE MOITO ANTES DE MES DE MAIO RETIRE A MANUEL FRAGA A DISTINCION DE FILLO ADOPTIVO.”

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