tinder

Políticos y activistas apuestan por Tinder para ganar seguidores


La conjunción de los avances de las tecnologías de la informática y las comunicaciones con la tradicional afinidad de los seres humanos por las relaciones íntimas y la expresión constante de su sexualidad, ha derivado en que políticos y activistas eleven el número de votantes y seguidores usando, cada vez con mayor frecuencia, las aplicaciones creadas originalmente para conseguir citas de pareja.

Los activistas emplean “bots” en Tinder y otras aplicaciones para hacerse cargo de los perfiles de citas de las personas y enviar mensajes automáticos a otros usuarios que imitan conversaciones reales, según publica Financial Times.

El propio artículo asegura que en el período previo a la elección general de 2017 en el Reino Unido, los activistas del Partido Laborista utilizaron los robots de Tinder para iniciar conversaciones con miles de usuarios involuntarios. Para ello se apoderaron de las cuentas de citas y enviaron textos mediante scripts automatizados.

En el ejemplo más reciente, el mes pasado, Lesbians and Gays Support the Migrants, un grupo de campaña, lanzó un bot de Tinder para intercambiar con los usuarios de la popular aplicación de citas sobre la participación de British Airways en la deportación de inmigrantes del Reino Unido.

Así lo anunciaron el 14 de febrero pasado en su cuenta oficial en Twitter: “Hoy estamos lanzando bots Tinder en aeropuertos de todo el Reino Unido para informar a los pasajeros de las aerolíneas cómo detectar y detener una deportación.Estaremos conversando con los pasajeros y enviándoles una guía sobre lo que puede hacer si alguien está siendo deportado en su vuelo”.

Según Financial Times, el bot del Día de San Valentín no fue la primera vez que se utilizaron aplicaciones de citas para difundir su mensaje. En el período previo a las elecciones generales de 2017 en el Reino Unido, alrededor de 150 activistas del Partido Laborista prestaron sus perfiles de Tinder a bots que iniciaron conversaciones con miles de usuarios involuntarios para realzar al candidato Jeremy Corbyn, líder de esa organización política. Para ello enviaban alrededor de 40,000 mensajes dirigidos a personas de 18 a 25 años de edad.  Por otra parte, en Brasil, el ministerio de salud utilizó robots en Tinder y Hornet (una aplicación de citas similar dirigida a los usuarios LGBT) para advertir a los usuarios sobre los peligros de contraer el VIH.

La Sra. Goodman, una de las desarrolladoras del programa informático, dijo que también se había acercado a activistas políticos en los Estados Unidos, quienes estaban dispuestos a usar el mismo software para las campañas presidenciales de 2020.

Tinder ha sido una de las aplicaciones más populares para concretar citas y encuentros, desde su lanzamiento en 2012. En la actualidad, cada día se generan en esa plataforma 26 millones de matches (Match significa que dos personas le dan me gusta a sus fotos, son ello se infiere que están listas para verse personalmente).

Los datos sobre Tinder y la aceptación que ha generado en las audiencias son muy significativos (año 2018): se encuentra en la posición 1,203 en el ranking mundial de sitios web, Estados Unidos y Brasil son los países donde es más popular y los usuarios pasan un promedio de 4 minutos navegando en ella. Según la BBC, la cantidad de usuarios activos en Tinder es de 57 millones por mes, versus los 15 millones de Badoo.

Si entendemos plataformas como Tinder, a través del concepto de “alternatividad mediática” (usando el término del teórico de la comunicación Jesús Martín Barbero), las veremos no solo como espacios para el discurso desde la contrainformación y la visión crítica, sino también como contenedora de la gestión de un medio articulado a movimientos o grupos sociales que lo utilizan como vocero. Lo preocupante es su uso por parte de sectores hegemónicos, en función de su propio interés y en contra de toda norma ética.

Cada día las nuevas variables espacio-temporales condicionan más nuestro ritmo de vida. En ello influyen no solo de los cambios tecnológicos o culturales que imponen los nuevos medios digitales, sino cómo nos interpelan desde nuestra psiquis y cómo logramos manejarlos, utilizarlos y empoderarnos frente a ellos sin negarlos, pero sin que suplanten nuestro poder de decisión.

Suscríbete a nuestro boletín

Para recibir noticias, alertas y actualizaciones

WikiTribune Abrir Menú Cerrar Buscar Me gusta Regresar Siguiente Abrir Menú Cerrar Menú Play video RSS Feed Compartir en Facebook Compartir Twitter Compartir Reddit Síguenos en Instagram Síguenos en YouTube Conéctate con nosotros en LinkedIn Connect with us on Discord Envíanos un correo electrónico