e304221944

Muxhe de Oaxaca: hombre-mujer que defiende su identidad sexual

  1. La comunidad de muxhes forma parte de la región zapoteca del Istmo de Tehuantepec. Los muxhes se autodenominan como varones que pueden asumirse completamente como mujeres en cuanto a su vestuario y arreglo personal. Un muxhe es un hombre que asume roles culturalmente destinados a mujeres tanto de trabajo como afectivos, emocionales y sexuales.

Los Muxhes o Muxes del Istmo de Tehuantepec son únicos en el mundo.

La palabra Muxhe proviene de la lengua zapoteca que fue adoptada por los antepasados para definir a los varones que deciden ser mujer por género y su significado se cree que se deriva del siglo XVII del latín Mulier (mujer).

“Lo que sabemos, ‘bajo el punto de vista occidental’, es que ‘travesti de hombre a mujer’, ‘transexual de hombre a mujer’, ‘gay afeminado’ o ‘gay masculino’ parece estar incluido en la categoría de ‘muxe’ siempre que haya un fuerte componente de identidad étnica”, escribe el antropólogo Pablo Céspedes Vargas en su artículo “Muxes en el trabajo: entre la pertenencia de la comunidad y la heteronormatividad”.

Se dice que cuando el hombre está en el mar o en el campo y la mujer está en el mercado, no hay nadie para cuidar de la casa y la familia. Ahí es donde entra el muxe. “Tener un hijo muxe es una bendición porque cuidará a sus padres cuando envejezcan”.

Hoy en día en la localidad se contemplan tres tipos de muxhes: ngüi (mujeres lesbianas), guiu (muxhe hombre que mantiene su identidad masculina) y guna (muxhe que se asume como mujer en su persona).

“Una diferencia importante con la visión cultural sobre el sexo de Occidente es que para los zapotecas solo las relaciones sexuales entre un macho muxe y un heterosexual tienen significado. Las relaciones entre muxes o entre un hombre muxe y un hombre gay no tienen sentido, de hecho son inconcebibles. Ningún muxe dormiría con un hombre que se considera gay”, escribe Marinella Miano Borruso en un artículo titulado “Entre lo local y lo global: los muxe en el siglo XXI”.

LUKAS AVENDAÑO

«Réquiem para un Alcaraván” es el título que lleva por nombre esta danza performática en una pieza unipersonal para llevarnos al seno de la cultura zapoteca a través de la muxheidad: un muxhe es un hombre que asume roles culturalmente destinados a mujeres tanto de trabajo como afectivos, emocionales y sexuales.

La muxheidad es una velada aceptación social y al mismo tiempo la celebración de lo que aún se considera una transgresión.

En este espectáculo el hombre-mujer zapoteca baila e invita al espectador a participar de los “ritos de paso femeninos”, la metamorfosis, alma encarnada en un ave local conocido como berelele en zapoteco o alcaraván (Burhinusoedicnemus), donde el cielo del macho se cierra cuando una vez que se aparea, en algunos casos termina sacrificado por la hembra.

Lukas Avendaño, uno de los artistas con mayor movilidad internacional del estado de Oaxaca, menciona que la obra «Réquiem para un Alcaraván” es una manera de agradecer a la tierra que le ha dado la vida en su sentido metafórico ya que es del contexto oaxaqueño donde se nutre para dar forma y sentido a cada una de los acontecimientos escénicos que presenta.

Avendaño se ha presentado en importantes festivales en Canadá, USA, Guatemala, Ecuador, España, Suiza y Polonia, en el año 2018.

  • Compartir
    Compartir

Suscríbete a nuestro boletín

Para recibir noticias, alertas y actualizaciones

WikiTribune Abrir Menú Cerrar Buscar Me gusta Regresar Siguiente Abrir Menú Cerrar Menú Play video RSS Feed Compartir en Facebook Compartir Twitter Compartir Reddit Síguenos en Instagram Síguenos en YouTube Conéctate con nosotros en LinkedIn Connect with us on Discord Envíanos un correo electrónico